La historia de La Bodeguita del Medio Milano
No solo un local histórico, sino un puente cultural entre Milán y Cuba. Esta página reorganiza la historia de los orígenes de la Bodeguita, de la familia Menoni y del espíritu que todavía hoy define el lugar.




1981
Nace en Milán
La Bodeguita
1991
Nueva sede en
Viale Col di Lana
Cuba
Música, cultura
e identidad
Alegría
Un principio
desde el inicio
Paredes llenas de fotos y firmas, cócteles icónicos, cocina cubana y noches en las que la música enciende la sala. Nuestro lema es simple: Defender la Alegría.
Archivo visual de la Bodeguita
Una selección de fotografías históricas enviadas por el local: rostros, música, barra, amistades y rituales que construyeron la memoria de la Bodeguita.

Gualtiero Menoni
El rostro más simbólico de la historia de la Bodeguita en Milán.

La barra como escenario
La barra siempre ha sido un lugar de encuentros, relatos y relaciones.

Mezclas y gestos
Incluso las imágenes más informales del archivo vuelven al ritual de la barra: manos, botellas, ritmo y atención al detalle.

Música en vivo
La música nunca fue un simple fondo: siempre marcó la atmósfera.

Convivencia
La sala siempre ha transmitido una dimensión cálida, personal y vivida.

Brindis y amistades
La memoria del local también vive en mesas compartidas, sonrisas y gestos repetidos con el tiempo.

Rostros del local
Muchas fotografías de archivo devuelven la intimidad de un lugar vivido como casa y punto de encuentro.

Cuba en la sala
Música, colores y presencia escénica siempre mantuvieron viva la experiencia.

Detrás de la barra
La barra sigue siendo uno de los lugares más icónicos de la identidad del local.

Una memoria compartida
El espíritu de la Bodeguita aparece con más fuerza en las escenas más espontáneas: mesas, encuentros, historias y continuidad.

Gualtiero y su gente
Gualtiero sigue siendo central en la memoria del local, sobre todo en las imágenes más vivas de brindis, encuentros y noches compartidas.

Rostros y vínculos
Muchas fotografías cuentan la historia de un local vivido como casa, donde la gente volvía y construía lazos duraderos.

Presencia escénica
No solo documentación: algunas imágenes transmiten el carácter teatral, visual y nocturno de la experiencia.

Dedicatorias y memoria
El archivo también incluye huellas gráficas, recuerdos y materiales que cuentan el afecto construido durante los años.

Milán alrededor del local
La historia de la Bodeguita también es una historia milanesa: barrio, calles, llegadas y regresos.
Una historia entre generaciones
1981
Nace en Milán
Después de muchos viajes a Cuba y de conocer de cerca el espíritu de la Bodeguita de La Habana, Gualtiero Menoni abre La Bodeguita del Medio en Milán.
1991
La nueva sede
El local se traslada a su sede actual en Viale Col di Lana y amplía su identidad: no solo coctelería, sino también restaurante cubano.
Años siguientes
Loretta y la dimensión familiar
Loretta contribuye tanto a los platos como al alma decorativa del local, haciendo la experiencia más cálida, personal y reconocible.
Nueva generación
Stefano, Cuba y Ariadis
Después de terminar sus estudios, Stefano entra en el proyecto familiar, vive cuatro años en Cuba, profundiza en la cultura de la isla y amplía la propuesta de bar. Allí conoce también a Ariadis, hoy su esposa.
El sueño de Gualtiero Menoni

Gualtiero Menoni hablaba de Cuba, de su tierra roja y de su pueblo con una intensidad poco común. No era fascinación superficial: era amor verdadero por un país, por su carácter, su humanidad y su energía.
Había empezado a viajar a la isla cuando todavía estaba Fulgencio Batista, y siguió haciéndolo también después de la revolución. De esos viajes nace una decisión clara: llevar a Milán un lugar capaz de conservar y reinterpretar ese espíritu.
No una copia, sino un homenaje auténtico
Cuando La Bodeguita del Medio Milano nace en febrero de 1981, no lo hace como una simple réplica. Nace como un homenaje sincero a la cultura cubana, a la convivencia y a una forma de reunirse alrededor de la música, el ron, la cocina y las relaciones humanas.
En una ciudad que todavía no conocía realmente el concepto de coctelería latina, la Bodeguita se convierte enseguida en un lugar cálido, original y lleno de personalidad.
De bar a restaurante cultural
En 1991 el traslado a la sede actual marca una evolución importante. La Bodeguita crece y se convierte no solo en coctelería, sino también en restaurante cubano.
Con la contribución de Loretta en los platos y en la atmósfera, el local adquiere una dimensión cada vez más familiar: cada detalle cuenta una pasión realmente vivida.
Stefano y el puente entre Milán y Cuba

Cuando Stefano entra en el proyecto familiar, la historia continúa. Su relación con Cuba es directa: vive allí durante cuatro años, profundiza en su música, ritmos, costumbres y destilados.
Esa experiencia amplía la identidad de la Bodeguita: más cultura del ron, más conocimiento del Caribe y una manera más auténtica de contar esa historia.
Música, ron, cocina, identidad
Con los años, La Bodeguita del Medio Milano se ha convertido en mucho más que un restaurante o una coctelería. Es un lugar donde Cuba se expresa a través de la música, la comida, la selección etílica y la hospitalidad.
Cada noche, cada mesa y cada detalle reflejan una idea central: defender la alegría como experiencia cultural compartida.
“Defender la Alegría” no es solo un lema: es el principio que ha guiado al equipo y a la identidad del local a lo largo de los años.
Un referente cultural cubano en Milán
Después de más de cuarenta años de historia, la Bodeguita puede entenderse no solo como un lugar gastronómico o nocturno, sino como un referente cultural: un espacio donde Milán encuentra a La Habana entre memoria, música, ron y tradición.






Para siempre
En el relato original del antiguo sitio, Gualtiero Menoni permanece allí simbólicamente, sentado a su mesa y acogiendo a su gente. Esa es la medida más verdadera de la Bodeguita: un lugar construido con pasión, vínculos, memoria y visión.
